Los waffles, originarios de Bélgica, son una deliciosa elección tanto para el desayuno como para el postre. Destacan por su textura crujiente en el exterior y esponjosa en el interior, y se acompañan con diversos toppings como sirope de arce, frutas frescas o crema batida, convirtiéndolos en una deliciosa opción para cualquier momento del día. 

Ingredientes básicos: 

  •  2 tazas de harina de trigo   
  •  2 cucharadas de azúcar 
  •  1 cucharada de polvo de hornear 
  •  1/2 cucharadita de sal 
  •  2 huevos 
  •  1 3/4 tazas de leche 
  •  1/2 taza de aceite vegetal 
  •  1 cucharadita de extracto de vainilla (di desea) 

Pasos para la preparación: 


Paso 1 Precalienta tu wafflera siguiendo las instrucciones del fabricante. 

Paso 2 En un tazón grande, mezcla la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la sal. 

Paso 3 En otro tazón, bate los huevos y luego agrega la leche, el aceite y el extracto de vainilla (si lo estás usando). 

Paso 4 Vierte los ingredientes líquidos en el tazón de ingredientes secos y mezcla hasta que la masa esté suave. No mezcles demasiado; algunas pequeñas bolitas de harina son normales. 

Paso 5 Engrasa la wafflera con un poco de aceite o spray antiadherente. 

Paso 6 Vierte suficiente masa en la wafflera caliente para cubrir las rejillas, siguiendo las recomendaciones del fabricante para la cantidad adecuada. 

Paso 7 Cierra la wafflera y cocina los waffles hasta que estén dorados y crujientes. Esto generalmente toma unos 4-5 minutos, pero el tiempo puede variar según la wafflera que uses. 

Paso 8 Con cuidado, retira los waffles cocidos de la wafflera con un tenedor de plástico o silicona para evitar rayar las superficies antiadherentes. 

Paso 9 Sirve los waffles calientes con tus ingredientes favoritos, como jarabe de arce, frutas frescas, mantequilla, crema batida o incluso helado si te apetece algo dulce.

Listo amigas ahora disfruten de estos Waffles hechos en casa.